¿Pero se puede saber por qué quiero yo tantísimo a mis niñas? Llevo toda la tarde sin parar de llorar, pensar que son quince días los que no os veré, no estaré con vosotras, ni os podré abrazar muy fuerte, no besar vuestras naricitas, ni azotaros cuando pase detrás vuestra. Pensar que, aunque hablemos por teléfono, aunque nos mandemos mensajes y chateemos, no os sentiré tan cerca como os he sentido SIEMPRE.
Y sin darme cuenta, he empezado
a hacer mi vida con las personas más especiales
que pueden existir. Porque no hay un solo día
en el que no piense en vosotras, no hay un solo
día en el que no me alegre por haberos conocido
y haber vivido cientos, miles de momentos juntos;
en los buenos y en los malos, siempre hay
personas que pueden alegrarte un día triste,
animarte cuando estás abatido, o controlarte
cuando te empiezas a desfasar mucho. Porque
no hace tanto tiempo que os conozco, pero
parece que llevamos una vida juntos,
Y LA VIDA QUE NOS QUEDA POR VIVIR.
