miércoles, 31 de agosto de 2011

Cartas a Julieta.

- Vivo en Londres, una hermosa ciudad llena de vida y recuerdos en la que me encanta vivir. Y tú vives en Nueva York una ciudad sobre valorada.
- ¿Qué has dicho?
- Es una broma, pero ya que el Atlántico es algo grande para cruzarlo diariamente a lado, en barco o volando, te sugiero echarlo a suertes.
- ¿Qué quieres decir?
- Y si eso es inaceptable, abandonar Londres será un placer siempre que tú me estés esperando en la otra orilla.
- Sí... 
- Porque la verdad es Sofía, que estoy loca, profunda, sincera y apasionadamente enamorado de ti.
- ¿Lo estás?
- Lo estoy.


lunes, 22 de agosto de 2011

Historias,


Es realmente curioso que no haya ni un solo principio sin un final, y ese final no acabe sin haber tenido un principio. Es realmente curioso que siempre evitemos el final, aunque esté prescrito, aunque nos lo hayan contado, pero el mero hecho de acabar es el que nos asusta. Pensar el tiempo que dedicamos a algo, y que tenga que acabar de alguna forma, pensar todo lo que dimos por algo, por ese algo especial y que inevitablemente se vaya de nosotros. Más que curioso diría que es extraño, extraño porque no forma parte de nuestra naturaleza, que cuando nos aferramos a algo nunca queremos dejarlo, y extraño porque al fin y al cabo, acaba convirtiéndose en parte de nosotros. Imaginemos tener que deshacernos de todo lo que hoy tenemos, sería curiosa la sensación, percibir que nos hemos criado con algo, no solo unos valores morales que nos guíen hasta unos determinados principios, también una serie de acomodaciones que han hecho que todo en  nuestra vida sea mucho más fácil. Esa sensación más que curiosa sería extraña, ya que al perder todos estos principios, perderíamos gran parte de nosotros, gran parte del trayecto que hemos realizado a lo largo de nuestra vida.
Pensemos en todos los cuentos que nos han contado y que sin más, han acabado con un simple “colorín colorado”. Pensemos en las miles de historias que sin un por qué aparente han tenido que darse por finalizadas, no estoy hablando solo de un cuento de príncipes y princesas, de héroes o de dioses, hablo de historias normales, historias que no necesitan ninguna hazaña para ser importantes, porque las historias que realmente consideramos importantes para nosotros, y que serán en nuestra vida, son las historias en las que somos los protagonistas, historias sencillas o con un argumento artificioso, pero historias que nos marcan, historias que al recordarlas sentimos esa extraña sensación. Y es que esa sensación de la que hablaba es la de nuestras vidas, cómo no emocionarnos y sentir mil cosas a la vez al recordarlas…

sábado, 20 de agosto de 2011

La prosperidad hace amistades y la adversidad las prueba..

El tiempo pasa, las cosas cambian y la gente también. Yo diría que lo que el tiempo no debilita lo refuerza. Muchas veces es lo contrario, como cuando estás triste y decepcionado es cuando tu familia no te apoya de ser necesario y mucho menos te comprenden, cuando quienes consideras tus verdaderos amigos son los que menos están en esos momentos. No es que estén todo el tiempo, no siempre puede ser así. Para mí no es necesario el que esa persona me diga palabras de aliento o me dé consejos. El solo hecho de que esa persona este ahí escuchándome, que me sirva de desahogo y no se queje por ser en ocasiones mi paño de lágrimas, que verdaderamente lo haga de corazón, que demuestre que le interesa… esa es la persona que considero un verdadero amigo o amiga. La prosperidad hace amistades y la adversidad las prueba..


jueves, 11 de agosto de 2011


Y el más mínimo paso puede ser fracaso..


Y lo siento, pero ya no le temo a perder.