viernes, 14 de junio de 2013

Un souvenir plutôt peu appétissant.

Entonces volví a aquel lugar aún extraño. Extraño porque después de tanto tiempo no había olvidado el menor detalle de su composición, cada uno de los colores que lo formaban, la perspectiva. Cada rincón rezumaba un olor peculiar y único. No entendía cómo era capaz de rememorar todo aquello, pero por más que apartara la vista se adentraba en mi mente, repitiéndose una y otra vez. Cómo el untuoso tacto, el recuerdo del otro y un frágil equilibrio de voluntades envolvían aquellos tímidos retazos de conciencia. Hasta el escaso silencio que entonces nos rodeaba reapareció, singular y misterioso; nuestro. Podía recordar cada gesto, cada roce con que su piel se integraba en la mía en un furtivo waltz donde nos apartábamos con lentitud para después reencontrarnos con extrañeza, perdido el paso y huida la esperanza.


martes, 21 de mayo de 2013

Maldita necesidad.


Creo que se trata de la obligación de reflejar 
cuantos sucesos realmente vitales y trascendentales marcan 
mi existencia.

miércoles, 10 de abril de 2013

Contigo y sin ti.

He vuelto a encontrarme en este maldito sueño. Sueño que soy el niño que jugaba entre los árboles, que se escondía en sus sombras, y de repente caía a un receloso vacío.
Esa ausencia desde pequeños, ese miedo a perdernos, a equivocarnos, a perder a alguien. Esa falta de un ser querido.

En cada blanco y negro hay una escala de eróticos grises.





lunes, 11 de febrero de 2013

Confesiones de medianoche.


Durante estas semanas apenas he escrito nada en papel, no me he atrevido a dejar impreso cuantos sentimientos han rondado mi cabeza.
Posiblemente no lo haya hecho porque no he llegado a tener nada claro.


Hablar de amor para mí es algo realmente difícil si siempre me estoy cuestionando la verosimilitud del propio término, de la sensación y el sentimiento que no creo que tenga mi corazón.
Posiblemente no lo haya hecho porque no he llegado a sentirlo nunca.


Creer en la felicidad me resulta algo más fácil, si creo que está en las pequeñas cosas, los detalles sin importancia o las inocentes miradas de niños que no saben lo que es el mundo.
Posiblemente sea algo que haga con frecuencia y confíe demasiado.


Y si en algo creo asiduamente es en en hecho de que amor y felicidad están más ligados de lo que pensaba.
Podría decir que estoy enamorado aunque exclusivamente me sienta feliz. Pero es el peculiar sentimiento de felicidad el que me hace llegar a esta característica sensación. 
Posiblemente esté enamorado, y precisamente feliz. 

Digamos que estoy buscando una filosofía de vida, aunque de momento 
me conformo con vivir.

jueves, 10 de enero de 2013