jueves, 12 de enero de 2012

Paso Atrás.

Hasta ahora me he dedicado a congelar momentos por siempre, a guardarlos en una cajita, y cuando estoy muy muy triste, abrirla y ver que están todos allí. Cada recuerdo que guardo tiene una sonrisa, un corazoncito y un tú.
El problema que últimamente me plantea abrir esta cajita es, el desorden de mis ideas, el frío que recorre mi corazón y la vaga esperanza de volver a encontrarte.
Cada momento que guardo es mágico y especial, es único y, posiblemente irrepetible. Cada momento se encuentra escondido entre miles de besos, de caricias, de te echo de menos, te quiero, te necesito, eres mi vida o eres la sonrisa que me hace sonreír. 
Cada momento resulta de la mezcla de este amor interminable, de enlazar miles de sueños, de pasarnos las horas juntos, de besarnos lento, de los fuertes abrazos que nos dejan sin respiración.
Solo con mirarnos leer cada palabra de nuestra mente, sin apenas tocarnos sentir ese chispazo de vitalidad que recorre nuestros cuerpos, incluso cuando cada uno está en un extremo del planeta sentir esa conexión y sonreír sin motivo aparente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario