Ahora podría hablar del miedo. Miedo que mis labios dicen no tener. Miedo que mi cabeza esconde con una dulce ironía. Miedo que mi corazón lastima.
Es una sensación realmente extraña, dolorosa por perturbar cada noche mis sueños. Angustiosa por despertarme a las 04:37, pero ante todo es una sensación súbita por controlar cuerpo y mente, por dominar cada uno de mis actos, de mis movimientos. Cada paso que doy parece tener un significado. Cada fotograma de esta película que es la vida parece haberse repetido en mi mente una y otra vez. De cada persona que creo acabar de conocer, conozco su vida mejor que él mismo. De aquella canción que suena una y otra vez recuerdo cada chasquido que mis dedos dieron ayer. De cada sonrisa que muestro esta vez no encuentro más significado que el de una singular sonrisa que me atrevo a perder.
....Y es que te dice el corazón que se resiente
que seas paciente, algo elocuente.
Que por más que no lo escuche es el que acierte
que su parada es inminente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario