sábado, 19 de diciembre de 2015

Entonces volví a aquel -aún- extraño lugar. 
Aún extraño, porque después de tanto tiempo 
no había olvidado el más mínimo detalle de su composición, 
cada uno de los colores que lo conformaban, 
cada perspectiva por rara que pareciera. 

Cada parte constaba de un olor propio, peculiar y único. 
No podía entender cómo era capaz de recordar todos los términos 
que incluso ignorándolos se adentraban en mi mente y se repetían 
una y otra vez. 

Incluso el escaso silencio que entonces nos rodeaba volvía a repetirse 
-insólito, singular y misterioso, pero nuestro. 
Cómo el suntuoso sentido del tacto, de la percepción ante el otro, 
de la delicadeza, la diplomacia cubrían aquellos frágiles 
y tímidos talles de conciencia. 

Asimismo era capaz de rememorar cada toque, cada gesto, 
y cada enlace que tenía con mi piel entrañándose en mí 
de una forma tan característica y enigmática.

martes, 17 de noviembre de 2015

Ahora te veo triste y que te mueres por dentro. 
Que la pena te ahoga y las lágrimas no cesan, 
que es el daño que tienes el que no te deja, 
y el miedo. El mismo miedo que hace tiempo
no era más que un resplandor que casi cegaba.

De forma que se ha apoderado de ti hasta hacerte suyo, y por desgracia
mía o de quien la quiera, hoy solo veo que te pudres y que no hay vuelta, 
que aquí es donde me dejas. Y no hay otra sino esta la más sucia y, joder
manera más vergonzosa que una ráfaga de frío el irte sin media vuelta.

Más asquerosa y repugnante, porque tú nunca has sido así, 
sino que te has entregado mientras cobardes han sido tus actos. 
Nadie te ha vencido y has sido tú, triste y carcomido el que 
ha decidido rendirse como si estuviésemos en una batalla.

sábado, 10 de octubre de 2015

"que sea la lluvia la única que pueda estar sobre nosotros,
y que incluso ésta acabe en nuestros pies."

martes, 7 de abril de 2015

Por alguna extraña razón aquel día, por una vez
decidí no darle ciento veintisiete vueltas a la cabeza.

Por algún motivo concreto no busqué entre remembranzas
que quisiera olvidar tan fugaces como flashes en la noche.

Por alguna causa de peso jamás abandoné el recuerdo
de pertenecerte sin buscar una casualidad concreta.



Decían que las nueces eran buenas para la memoria pero
nunca me enseñaron que el amor podría hacer pozos tan profundos.